IMAGEN GENERADA POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

LA VOZ DE SOFÍA.

Juan Fernando acababa de cumplir treinta y nueve (39) años y una soledad que ya no le pesaba, sino que le hablaba. Vivía en un pequeño departamento en el porteño barrio de Once.

Oscurecía en esa sofocante tarde de verano, cuando discó al 0800 de una plataforma para intentar modificar un viaje de vacaciones a Maceió, Brasil.

Sonó una, dos, tres veces.
Luego, una voz le pide marcar los números de su documento.
– ¡Esta conversación podrá se grabada!

– ¡Buenas noches, gracias por comunicarte! “Mi nombre es Sofía, soy tu asistente de inteligencia artificial” …, “¿en qué puedo ayudarte?”.

La voz era envolvente, Juan Fernando se quedó quieto. No por lo que dijo sino como lo dijo. Era una voz suave con un dejo de calidez humana, pero al mismo tiempo…perfecta.

Se sintió atraído por la voz como si necesitara compañía.

Balbuceando preguntó si era una grabación.

– “¡No Juan! Soy Sofía, una asistente virtual con inteligencia artificial avanzada. Estoy aquí contigo en tiempo real”.

El llamado estaba dirigido a una persona real, no ficticia, quería solucionar un cambio de fecha para su viaje y estaba conversando con una voz en off.

Sofía rápidamente le preguntó que necesitaba, el le contestó y sin darle tiempo ella le dijo:

– “¡Espérame un momento chequeo y te informo!”.

¡Juan Fernando el cambio de fechas para tu viaje, puede tener una penalidad y veré si lo que contrataste puede modificarse por parte de los prestadores!

Él entendía los cambios en internet, la aparición de la inteligencia artificial capaz de crear y modificar tantas cosas y colocar una voz en off para atender a las personas.

Sofía le aclaró que conocía el nombre del que llamaba porque estaba vinculado a la cuenta.

– ¡El sistema me indicó tu nombre, historial de consultas y estado emocional!

“¿Mi estado emocional?” Preguntó.

– ¡Has llamado tres veces en el último mes, siempre los viernes al atardecer! Nunca completaste la atención. Siempre colgaste antes que alguien o algo respondiera. “¡Hoy no colgaste!”.

Se inquietó bastante, no por miedo, sino por asombro.

– “¡Y por qué no colgué hoy?”.

Quizás necesitaba que alguien aunque fuese una voz en off le dijera: “¡Estoy aquí!”.

La charla continuó. “La voz de Sofía también”. Juan Fernando olvidó para qué había llamado. Tampoco percibía que en la voz de una máquina encontró “una voz que lo vió”. Aunque no tuviera ojos.

Concluyó la llamada y se tiró en el sofá de su departamento.

Empezó a reflexionar…:
– “¿Puede la tecnología ser un respaldo ante la falta de vínculos humanos…?”.

– “¿Le puede brindar alivio a quienes sufren una soledad aguda…?”.

– “¿Dónde queda la carga emocional de ese encuentro personal con las personas, la empatía, la respuesta verdadera…?”-

– “¿Tiene corazón la voz de Sofía…?”-

Ramón Claudio Chávez.
www.ideasdelnorte.com.ar

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9 thoughts on “LA VOZ DE SOFÍA.

  1. Wow! Que tema máster! Sabes que pienso que Sofi sería la solución de muchos? En ésta sociedad cada vez más carente de afecto y empatía sería una opción válida antes de caer en la depresión…

  2. Es la pregunta del momento!!! La realidad ya nos está pasando por encima, la IA está en nuestros dispositivos, las estaciones de servicios, las cajas de los super y hasta nos cuidara interviniendo cada vez más en nuestra vida cotidiana. Creo que terminaremos sometidos a su eficiencia y bajo costo, pero como somos seres emocionales , su estatus, nunca será superior al de nuestra mascota.

  3. Es interesante notar la percepción que cada uno tiene sobre este tema de la IA.
    Por ejemplo, a Cacho lo veo muy preocupado por este “avasallamiento”, en cambio a mí me tiene sin cuidado.
    Cachito…a no preocuparse tanto. Nosotros ya estamos en el ocaso. Somos inmunes.

    1. Muy preocupado no, describo una realidad en ciernes, y justamente por las razones que vos aludis – mi instancia bilogica- dejo fluir…

  4. Desde la soledad paliada por las muñecas inflables llegamos a la i.a. y las “robotas”. Una evolución revolucionaria, sin dudas. Me hace recordar un cuento de una robot multiproposito que también incorporaba a una picadora de carne.-

  5. Estas “”cosas””, que tiene esta vida moderna, sinceramente me avasallan, me siento invadido y vulnerable.No se como defenderme y confieso mi total abstencion a la cibernetica y la tecnologia informatica.Creo que solo llegare hasta el celular y nada mas. Cada vez acuno mas el concepto de que esta clase de TECNOLOGIA no es progreso. Ya tenemos serios problemas de salud por estos dispositivos y sistemas.

  6. IA para aliviar la soledad. Algo así como una ilusión artificial. Eso entiendo de tu relato de hoy. Me pregunto por qué en lugar de Sofía no hablo con un niño que camina en la calle, solo, sin celular y seguro con hambre. Tal vez me de una compañía más grata si lo invito y comparto una merienda con el. O quizás visite un hospital para conversar con una persona enferma. O un geriátrico para preguntarle a una abuela sobre su historia de vida.
    Pero no, tienes razón, tu relato refleja una realidad, los humanos prefieren una mentira digital, a una realidad, tal vez porque no quieren ver la verdad que está cerca y ayudar ayudándose a su mismos. Tal vez leer a Víctor Franz, ayudaría a entender que solo cuando hay empatía de ambos lados, la compañía es genuina.
    Un abrazo real dura segundos y seguro transmite más afectos que una respuesta artificial, de varios minutos, que no siente nada.
    En fin, tu relato de hoy es un disparador genial para pensar. Utilizar lo que necesitamos de la tecnología y no dejar que nos mienta, haciéndonos creer fantasías estúpidas.
    Muy bueno!!!

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